El lifting facial, también llamado ritidectomía, consiste en elevar y tensar la piel corregir el descolgamiento, actuando sobre la piel del cuello, barbilla, mejillas, contorno de ojos y sobre el tejido muscular, para obtener un resultado más duradero. Se consigue con ello que el paciente muestre un aspecto mucho más joven y un rostro terso y libre de arrugas. Las arrugas finas, producidas en su mayor parte por la exposición al sol no desparecen con el lifting y debe tratarse por otros métodos (láser, peelig, etc.)
Normalmente esta operación suele durar varias horas, se realiza bajo anestesia general y precisa una estancia en la clínica entre 24-48 horas, aproximadamente
Las incisiones necesarias para llevar a cabo esta intervención se realizan por dentro de la línea del pelo, rodean el lóbulo de la oreja y ascienden por detrás de ésta hacia el cuero cabelludo. De este modo, las posibles cicatrices serán imperceptibles ya que quedarán "escondidas" en el cabello y en los pliegues de las orejas. En casos seleccionados se emplean tecnicas de incisión corta solo delante de la oreja sin seguir por la parte posterior.
El lifting puede combinarse con otras cirugías como la blefaroplastia (eliminación de bolsas en los ojos) o rinoplastia (corrección de nariz), dependiendo de las características propias del paciente y el problema a solucionar. A su vez, puede hacerse en la totalidad de la cara, el llamado lifting facial completo, o sólo en determinadas zonas del rostro, mini lifting, tratando sobre todo frente o cuello, aunque su efecto es más limitado.